Día: 4 de marzo de 2020

  • Los precios del alquiler en Berlín suben un 36% desde su intervención

    Los precios del alquiler en Berlín suben un 36% desde su intervención

    • Los expertos creen que la mejor fórmula para frenar el encarecimiento es construir más
    • La ministra Calviño pone en duda el éxito de poner techo a las rentas de las viviendas

    La limitación de los precios del alquiler es una de las medidas clave de Unidas Podemos, que en numerosas ocasiones ha repetido la necesidad de intervenir el mercado para poner freno al encarecimiento de los pisos. Sin embargo, la experiencia de otros países europeos donde se han llevado a cabo iniciativas de esta índole demuestran que han sido un fracaso. Así lo reconoció el viernes la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, que apuntó que «hay distintas ciudades que están experimentando en esa línea, estableciendo límites, no con mucho éxito».

    Estas declaraciones de Calviño suponen un elemento más de fricción en el nuevo Gobierno de coalición, ya que la limitación de los precios ha sido una piedra angular en las medidas de vivienda de la formación que lidera Pablo Iglesias. Además, llegan después del choque de ambos partidos por la derogación de la reforma laboral.

    Las cifras de Berlín hablan por si solas. En la capital alemana el precio medio del alquiler ha subido un 36% desde que en julio de 2015 se aprobaran las primeras medidas para intervenir las rentas de los pisos, según los datos que maneja la inmobiliaria Guthmann. Así, el precio medio por metro cuadrado ha pasado de 8,7 euros a 11,8 euros al cierre de 2019.

     

    El plan, bautizado como Mietpreisbremse (freno del precio de alquiler) limitaba las subidas de los nuevos arrendamientos al 10% respecto al alquiler medio de la zona en la que se encuentra la vivienda. La norma hacía excepciones con los pisos de obra nueva y los que hubieran sido rehabilitados ,y únicamente se aplicaba en zonas consideradas como tensionadas. En su momento, la Federación Alemana de Inquilinos advirtió de que los cálculos de precios medios se basaban en datos obsoletos y además, los expertos señalan que este tipo de medidas fomentan que los propietarios llegan a acuerdos con los inquilinos para pagar en B.

    Tras el fracaso de esta primera medida, el pasado 19 de junio Berlin aprobó una ley para congelar los precios de los alquileres durante cinco años, y en este caso aplica sanciones de hasta 500.000 euros a aquellos propietarios que no respeten la norma. Pero como dice el refrán, hecha la ley, hecha la trampa.

    «Cuando se aplican regulaciones de este tipo algunos caseros buscan alternativas para poder incrementar las rentas de forma encubierta», explica Rafael Bou, Socio líder de Real Estate de PwC, que detalla que «algunas prácticas comunes consisten en regalar el parking durante los primeros años del contrato y después aplicar una subida, o cobrar al margen de la renta servicios como el wifi».

    Freno a la inversión

    Además de abrirse la puerta a la picaresca, los expertos alertan de que este tipo de medidas «son contraproducentes y agregan riesgo a la inversión residencial, ya que no incitan a los inversores y no agregan más alojamiento», apunta Djordy Seelmann, CEO de HousingAnywhere.

    «Ejercen el efecto perverso de que disminuyen la oferta e incluso la que ya es existente se reduce», advierte Mikel Echavarren, CEO de Colliers International Spain, que asegura que «en Berlín el negocio paso a ser la venta de las viviendas que antes estaban en alquiler. A nosotros nos llegaron a ofrecer operaciones de este tipo con rentabilidades del 9%».

    El problema en Berlín, donde un alto porcentaje de la población vive en régimen de alquiler, es que cada año llegan a la ciudad 40.000 habitantes, y solo se levantan unas 16.000 viviendas. Según los expertos, en este punto reside la clave para lograr una reducción de los precios. «Aumentar la oferta es la única forma de hacerlo», explica Concha Osácar, fundadora de Azora.

    «Partimos de una situación lamentable en cuanto a oferta de vivienda asequible en alquiler. La oferta pública no existe y la inversión institucional por primera vez ha puesto el foco en España. Hay una gran necesidad y es una gran oportunidad», apunta la directiva, que apuesta por la construcción de vivienda social como una solución del problema a largo plazo.

    Ricardo Sousa, CEO de Century21 cree que «teniendo en cuenta los resultados obtenidos en otros mercados como Portugal, San Francisco, Berlín, e incluso algunas medidas ya tomadas en Barcelona, ha quedado demostrado que cualquier iniciativa que conlleve la limitación de precio en el alquiler puede suponer a corto plazo, el efecto contrario al deseado». Por eso, Sousa aboga por «incentivar la inversión privada para incrementar la oferta, apoyar y subvencionar a jóvenes para acceder al alquiler de viviendas en los centros de las principales ciudades, así como incentivar a los Ayuntamientos para llevar a cabo una regeneración urbana de municipios de la periferia y extrarradio».

    Algunas de estas medidas si han demostrado su eficacia en otras ciudades. Rafael Bou pone como ejemplo de éxito a Viena, que cuenta con una enorme bolsa de viviendas de alquiler social, que representan el 60% sobre el total del mercado. Asimismo, destaca también el caso de Sidney, «donde los precios subieron hasta 2017 cuando se decidió fomentar la inversión privada y los fondos pusieron en marcha el desarrollo de 40.000 viviendas».

     

    El Economista

     

  • Las oficinas flexibles aceleran su crecimiento: la contratación de estos espacios crece un 33% en Madrid y Barcelona

    Las oficinas flexibles aceleran su crecimiento: la contratación de estos espacios crece un 33% en Madrid y Barcelona

    • El 80% del mercado de espacios flexibles se halla en manos de nueve operadores principales
    • La capital acumula más de 250.000 m2 de espacios de coworking y la Ciudad Condal 160.000 m2

    El desarrollo y la implantación de los espacios flexibles en España es una tendencia que ha llegado para quedarse.

    De momento, Madrid y Barcelona se han convertido en los dos grandes polos de crecimiento de este negocio en nuestro país, con un incremento conjunto en la contratación del 33% en 2019, según los datos que maneja la consultora inmobiliaria JLL, que apunta que tanto la capital española como la Ciudad Condal «continúan en una fase de crecimiento acelerado, con previsiones de moderación en los próximos años».

    En su conjunto, Madrid y Barcelona cuentan con una contratación de espacios flexibles superior a los 150.000 m2 en 2019, lo que representa un 16% sobre el take-up total en ambas ciudades.

    Casi el 80% del mercado de espacios flexibles se halla en manos de nueve operadores principales

    Concretamente, en el último año destaca el marcado ritmo de aperturas de espacios flex en Barcelona, mientras que en Madrid comienzan a estabilizarse, tras el crecimiento acelerado de los últimos tres años. Así, al cierre de 2019 Madrid acumula más de 250.000 m2 de espacio flexible, lo que supone un 1,7% del stock total de oficinas, mientras que Barcelona cuenta con más de 160.000 m2 de espacio flexible, lo que representa un 2,7% del stock total de oficinas en la Ciudad Condal.

    En ambas ciudades, casi el 80% del mercado de espacios flexibles se halla en manos de nueve operadores principales. Según JLL, destacan «fundamentalmente Regus y Spaces (IWG), WeWork y Utopicus, que concentran casi la mitad del mercado flex en ambas ciudades».

    Esto es así debido a que en «los últimos años, hemos asistido a una mayor concentración del mercado, que se hallaba muy fragmentado, con un gran número de operadores locales», apunta el informe de JLL, que señala que las grandes firmas han ido ganando cada vez más cuota en detrimento de las más pequeñas.

     

    Aparte de los principales operadores (Regus, Spaces, WeWork y Utopicus) la consultora señala que «en el último año ha destacado el crecimiento de otras marcas como Aticco y Monday en Barcelona, y First Workplaces y Loom House + Twisttt en Madrid».

    Por número de espacios, lidera Regus, tanto en Madrid como en Barcelona. En la capital española, IBC también cuenta con un número importante de ubicaciones, por delante de grandes operadores como WeWork, Spaces y Utopicus, y lo mismo ocurre con Aticco en la Ciudad Condal.

    Distintas modalidades

    Entre los operadores de espacios flexibles encontramos tres grandes tipologías: centros de negocios, coworkings y el modelo híbrido o full service. WeWork, Spaces, TOG o Impact Hub, por ejemplo, pertenecen a este último, en el que existe una proporción similar de despachos privados y espacios de coworking. Por su parte, operadores como Regus, Lexington o Negocenter conforman los considerados business centres; mientras entre los principales coworkings encontramos a Aticco, Monday, Onecowork o Cinkemprende.

    Aunque por número de espacios los centros de negocios continúan predominando en el mercado (44% de las ubicaciones flex son centros de negocios), los modelos híbridos o full service y los coworking continúan creciendo y ya representan, cada uno, cerca del 30% de las ubicaciones flex en Madrid y Barcelona.

    El modelo híbrido está registrando el mayor crecimiento dentro de las distintas tipologías de espacios flexibles. «Los operadores apuestan cada vez más por el modelo híbrido y ya encontramos a diversos centros de negocios que han reconvertido su modelo para ofrecer más espacios de coworking», señala JLL. En concreto, el número espacios híbridos se ha incrementado un 63% en Madrid y Barcelona durante el último año, seguido de los espacios de coworking (13%) y en menor medida (5%) los centros de negocios.

    Apuesta por el centro

    Según el informe de JLL, en Madrid, nueve de cada 10 espacios flexibles se ubican en el centro de la ciudad, en las zonas clasificadas como CBD y Secundaria. «Lo mismo ocurre si atendemos a la superficie ocupada, cerca del 90% de la superficie flexible se concentra en el centro de la ciudad», apuntan desde la consultora.

    En el caso de Barcelona, la gran mayoría (65%) de los espacios flexibles se encuentran en el centro de la ciudad (CBD+City Centre). Sin embargo, en la superficie ocupada ésta se halla repartida, casi en la misma proporción, entre el centro de la ciudad y el submercado de Nuevas Áreas de Negocio, que incluye el 22@. Esta zona ha aumentado significativamente su atractivo dado su posicionamiento como hub tecnológico.

     

    El Economista