Day: June 14, 2019

  • Cómo preparar tu hogar para los meses de calor

    Los meses de verano son sinónimo de vacaciones, playa, viajes y, sobre todo, calor. Es por ello que de junio a septiembre los aires acondicionados y ventiladores se vuelven nuestros mayores aliados contra las temperaturas sofocantes.

    Sin embargo, existen otras medidas pasivas que ayudan a climatizar de forma correcta la casasin disparar el consumo eléctrico y manteniendo a raya el calor, evitando convertir nuestros hogares en auténticos cocederos:

    Ventanas de doble acristalamiento

    Algunas de las soluciones que nos protegen del frío en invierno también nos son muy útiles para combatir el calor en la temporada estival y conseguir mantener un clima idóneo dentro de casa. Las ventanas de doble acristalamiento ayudan a aislar térmicamente los hogares para que no entre el calor y, al mismo tiempo, impiden que el aire frío se escape hacia el exterior.

    Cortinas, persianas y toldos

    Soluciones sencillas que nunca pasan de moda. Las horas en las que el sol golpea directamente en los hogares pueden convertir la estancia en un auténtico hervidero. Sin embargo, desplegando los toldos, bajando las persianas o corriendo las cortinas evitamos que los rayos de sol entren directamente a través de las ventanas y disparen las temperaturas de las habitaciones.

    Ventilar por las mañanas y por las noches

    Evitando abrir las ventanas en las horas más calurosas del día y aprovechando aquellas con temperaturas más bajas para ventilar los hogares sin que esto suponga dejar entrar aire caliente a la casa.

    Utilizar colores claros

    Son los que menos calor acumulan y ayudan a que la sensación térmica sea más agradable. Durante los meses del verano es recomendable optar por fundas, cortinas y ropa de cama de colores claros y tonalidades pastel. Los colores más oscuros retienen el calor y provocan una sensación térmica más agobiante.

    sin aire acondicionado

    Minimizar el uso de luces y electrodomésticos

    Tanto unos como otros son fuente importante de calor, por lo que es recomendable limitar su uso dentro de lo razonable. Hay que procurar no dejarse las luces encendidas cuando no las estemos utilizando, no abusar de electrodomésticos como el horno, que desprende mucho calor, o aprovechar para tender la ropa en lugar de usar la secadora.

    Optimizar el uso de agua caliente

    Al pasar agua caliente por las tuberías éstas se calientan y desprenden calor que acaba aumentando la temperatura del hogar, sobre todo si la instalación es antigua y tarda más en enfriarse.

    Muebles y decoración

    El material de los muebles y cómo decoremos las habitaciones es importante también para combatir el calor. Por ejemplo, usar fibras naturales para el mobiliario de exterior no es un capricho. Estos materiales absorben mejor la humedad y el calor, por lo que nos ayudan a mantener un clima más agradable. Además, distribuir las mesas, sofás y demás muebles de la casa para dejar entrar la corriente de aire fresco por las mañanas puede ayudarnos a templar la vivienda sin tener que abusar del aire acondicionado.

     

    Fuente: FotoCasa

  • ¿Qué hay que hacer para cancelar una hipoteca?

    La cancelación de una hipoteca se produce cuando se paga la última letra del préstamo.  En ese momento, el hipotecado habrá pagado el valor de su casa y los intereses que le habrá cobrado su entidad por el préstamo del dinero. Aunque hayamos finalizado la parte económica, el préstamo aún no estará cancelado del todo a nivel legal, por lo que nos quedará por hacer un último trámite.

    Cuando se formaliza la hipoteca, el banco inscribe la escritura de la hipoteca en el Registro de la Propiedad, por lo que una vez finalizado el préstamo el hipotecado, deberás cancelar la hipoteca en esta institución. Para poder realizar este trámite, el hipotecado deberá solicitar a su banco un certificado en el que se especifique la cancelación de la deuda para poder presentarlo en el Registro.

    Este trámite hay que hacerlo si se amortiza la hipoteca antes del plazo pactado con el banco. Si el plazo se cumple de manera natural, un año después de que se cumpla la fecha, la hipoteca se cancela automáticamente, “por caducidad”.

    Si cancelamos la hipoteca antes del plazo firmado, lo primero que hay que hacer es pedir un certificado de deuda cero al banco. Este documento se entrega a un notario para que haga una nueva escritura pública de cancelación del préstamo. A diferencia del certificado de deuda cero, que puede ser gratuito o tener una tarifa fija, la escritura notarial tiene un coste directamente proporcional a la cuantía del préstamo.

    El último paso de la gestión acaba en el Registro de la Propiedad. El titular de la vivienda tiene que solicitar, con la escritura notarial y el formulario a la mano, la cancelación definitiva de la carga hipotecaria que grava sobre la vivienda.

    Cómo cancelar la hipoteca si vendo la vivienda

    Si quieres vender tu casa, pero tienes aún en vigor una hipoteca, hay varias formas de hacerlo. Una de las maneras es a través de una hipoteca puente. Esta opción es valida para aquellos usuarios que estén pensado en vender su casa para comprarse otra, consiste en unificar la deuda pendiente de la vivienda que se quiere vender y el importe de compra de la próxima vivienda hasta que se venda la primera. En definitiva, es un préstamo que permite evitar malvender, ya que, por lo general, ofrece un plazo de 5 años.

    Otra opción sería cancelar la hipoteca con el importe recibido tras su venta. En este caso el hipotecado tendrá que hacer frente a la comisión por cancelación total en caso de que la tenga. Tras la última modificación de la Ley Hipotecaria, en las hipotecas fijas es del 2% si se cancela en la primera mitad de la vida del préstamo y del 1,5% en la segunda mitad; en las hipotecas variables la comisión será del 0,25% si la cancelación se produce en los tres primeros años y del 0,15% en los cinco primeros años.

    Subrogación de deudor. Esta es la tercera alternativa para cancelar la hipoteca. Mediante este método el hipotecado vende la casa con la hipoteca viva, por lo que consiste en cambiar el titular del préstamo hipotecario, de manera que el comprador el asume el pago de la hipoteca y se mantienen las condiciones del contrato de préstamo hipotecario. Será la entidad la que tiene que valorar el perfil y riesgo del que sería el nuevo titular y quien decide la viabilidad de la operación.

     

    Fuente: FotoCasa