Day: June 13, 2019

  • Colores ideales para una habitación primaveral

    La primavera ya está aquí y con ella el buen tiempo, el sol, los días más largos y las flores. Por eso va siendo hora de quitar aquellos objetos de decoración que hacen fría la casa. Es hora de renovar el ambiente para esta nueva etapa. Ahora nos enamoramos de los pastel, de los flúor, el gris o los estampados y queremos incorporarlos a nuestra casa.

    En revestimientos, en mobiliario, en papel pintado o en complementos. Ahora es el momento de llenar nuestra casa de color, de energía y potenciar la luz. Por este motivo, habitissimo te propone una serie de ideas para conseguir una habitación primaveral.

    Las ventajas de los colores pastel

    Decorar en tonalidades pastel, ya sea en color rosa, azul o verde, tiene muchas ventajas. Son colores que se adaptan muy bien a cualquier estilo decorativo, permiten que se incorpore otro color más fuerte para romper el mono color y, además, generan ambientes muy relajantes y agradables. Para un salón primaveral, este color es perfecto, combinado con gris, blanco y con materiales como la resina o la madera.

    El amarillo aportará mucha luz y energía a la habitación

    Es uno de los colores estrella cuando llega la primavera aunque luego nos da mucho reparo incorporarlo a nuestra casa, por miedo a equivocarnos. Sin embargo, este color transmite fuerza, energía, vida y mucha luz. Es perfecto para decorar cualquier estancia de la casa, en pequeñas dosis. En la cocina es idóneo porque combina muy bien con los muebles laminados, con el acero y también con la madera. Lo que consigue el amarillo es potenciar cualquier espacio y dotarlo de más luz.

    Vuelven los estampados tropicales

    Parece que vuelven y lo hacen con fuerza: los estampados en textiles, en paredes, en papel pinado o incluso en complementos como vajillas o cojines causarán furor este año. No hace falta invadir un salón o una habitación, con pequeños detalles es suficiente. Lo mejor es que aportanfrescura, intensidad y sin duda son un guiño perfecto en decoración para esta época del año.

    Llena tu casa de color

    ¿Por qué apostar por un único color si nos gustan los espacios multicolor? En primavera y en verano, puedes atreverte. Es más, debes hacerlo. El amarillo, el azul, el verde agua, el rosa… son colores que transmiten energía, positividad y en el hogar también, así que no prescindas de ninguno de ellos. Eso sí, tendrás que combinarlos con mobiliario y alfombras de color blanco y gris.

    Meadowlark: Pantone 13-0646

    El azul,  para ambientes finos y relajados

    Los colores suaves también son perfectos para crear ambientes frescos y muy primaverales. El azul combinado con el blanco aportará a tu dormitorio un toque muy agradable. Es un color muy versátil que invita al descanso, creando espacios muy elegantes y tranquilos. es un color primaveral perfecto para un dormitorio.

    Verde agua para crear espacios naturales

    Lo que apetece en primavera es estar en contacto con la naturaleza y con el exterior. El verde agua transmite pureza y recuerda a los campos verdes de cualquier zona. Es un color que ayuda a potenciar la luminosidad y crea espacios también muy relajantes. Es perfecto para combinar con el blanco y con el gris y es muy versátil, y no olvides que puedes incorporarlo a muchos estilos decorativos: vintage, romántico, moderno… Añade una dosis mayor o menor de este color en función del resultado que quieras obtener.

    El gris perla potencia el equilibrio

    Si estás cansado de colores vivos, quizá deberías volver a tonalidades más neutras y que en primavera son también la estrella de la decoración en los hogares. El gris es un color que aporta mucho equilibrio y se puede combinar con colores muy vivos, flúor porque suavizan el tono frío del gris. Con blanco, conseguirás un espacio fresco, elegante y muy fino y es una alternativa perfecta de cara a la primavera.

     

    Fuente: FotoCasa

  • ¿A qué edad nos vamos de casa?

    La edad media de emancipación en España se situa en 29 años, según la última Encuesta continua de hogares del Instituto Nacional de Estadística: más de la mitad de las personas de entre 25 y 29 años vivía aún con sus padres, o con alguno de ellos, en 2018. Y el porcentaje sigue creciendo.

    Curiosamente, 29 años es también la edad media de quienes optan por compartir piso, una tendencia más marcada en las áreas metropolitanas, según datos del portal inmobiliario Fotocasa.

    Datos de emancipación en España

    Los datos concretos de la encuesta continua de hogares indican que el 53,1% de los jóvenes entre 25 y 29 años vivían con sus padres en 2018. Este porcentaje supone un aumento de 4,6 puntos en los últimos cinco años, y presenta diferencias importantes por sexo. Las mujeres de este rango de edad que aún viven en el hogar familiar es del 45,6%, mientras que en el caso de los hombres asciende hasta el 60,5%.

    El porcentaje de personas entre 30 y 34 que viven con sus padres, o con alguno de ellos, también ha subido 4,2 puntos en el último lustro. Los datos de 2018 indican que están en esta situación el 24,7%, también con diferencias por género. En el caso de las mujeres baja hasta el 17,9%, y en el de los hombres está en el 31,7%.

    Edad de emancipación en Europa

    La media española es una de las más altas de la Unión Europea, solo por delante de Italia (30 años) Croacia y Malta (31 años en ambos casos). La media del continente se sitúa en 26 años, según los datos de Eurostat, con diferencias entre géneros: las mujeres europeas se emancipan de media a los 25, y los hombres a los 27.

    Los países con menores edades de emancipación son, por este orden: Suecia (18 años y medio), Luxemburgo (a los 20), Dinamarca (21), Finlandia y Estonia (23 en los dos países). Les siguen los Países Bajos, Francia y Alemania, con una media de 23,7 años, el Reino Unido, Bélgica, Austria y Lituania (alrededor de los 25).

    Consecuencias demográficas… y en el sector inmobiliario

    Esta alta edad de emancipación tiene consecuencias demográficas, y también afecta al funcionamiento del mercado inmobiliario en España. “Como tardamos más en independizarnos, tardamos más en tener nuestro primer hijo y eso explica nuestros bajos índices de natalidad o que seamos, junto con Italia, el país en que más se retrasa la llegada del primer hijo —por encima de los 30 años—“, indica Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa.

    “Este envejeciemiento de la población nos traerá serios problemas demográficos, económicos (pago de las pensiones, sanidad, etc.), pero también en el sector inmobiliario, porque como consecuencia de esa menor población y de ese retraso de momentos claves en la vida, como tener un hijo, se pospone la decisión de comprar una vivienda”, añade.

    Compartir piso, primera opción para muchos jóvenes

    La salida del hogar familiar tiene como primer destino en muchos casos compartir piso con otras personas, y más en el caso de las mujeres (63% de quienes eligen esta opción) que entre los hombres (37%). El perfil de quienes viven en piso compartido es bastante joven, con una edad concentrada entre los 18 y los 34 años, y una media de 29. La mayoría se encuentran en Andalucía y en las áreas metropolitanas de Madrid y Cataluña.

    “Nuestros estudios reflejan que el perfil de la persona que comparte ha cambiado”, afirma Beatriz Toribio. “Ya no es un estudiante universitario, sino un profesional de 31 años que opta por esta forma de vida porque no puede costearse por sí solo el precio de un alquiler o porque prefiere destinar parte de lo que supondría esa renta a otras actividades, como formación, ocio, etc.”

    Los jóvenes alquilan menos que el año pasado

    El precio, factor determinante

    El precio del alquiler y de la compraventa de inmuebles es el factor fundamental, tanto para la tardía edad de emancipación, como para tener que optar por la vivienda compartida. En el estudio realizado por Fotocasa, la razón principal que afirman más de la mitad de quienes comparten piso es la insuficiencia económica para poder pagar un alquiler solos. El precio es también la dificultad principal con la que se han encontrado en el propio proceso de buscar una vivienda compartida, según afirman ocho de cada diez.

    “Los jóvenes están atrapados porque no pueden comprar, ya que no tienen ni los ahorros ni pueden acceder a la financiación necesaria para ello, pero tampoco pueden alquilar.  El alquiler o el compartir piso es la principal vía de acceso de los jóvenes a una vivienda cuando se independizan. Pero el encarecimiento de los precios ha expulsado a buena parte de los jóvenes de este mercado, lo que explica que, según nuestros datos, la edad media de una persona que logró alquilar una vivienda en el último año esté en los 40 años y de una persona que comparte en los 31. Hay estudios que señalan que tan solo un 8% de los jóvenes de 20 a 24 años se independizan”, enfatiza Beatriz Toribio.

    Mejor comprar que alquilar

    Entre quienes comparten casa crece la sensación de que se aproxima una nueva burbuja inmobiliaria. Además, aumenta la concepción negativa sobre el alquiler y la valoración positiva de los pisos en propiedad. Seis de cada diez personas que viven o buscan pisos compartidos creen que es más conveniente pagar una hipoteca que alquilar, como consecuencia de la subida de los precios de arrendamiento. Además, más de la mitad afirman que comprar una vivienda es ‘una buena inversión’.

     

    Fuente: Fotocasa

  • Lo que hay que saber de un contrato de alquiler

    El contrato de alquiler es el documento que regula la cesión y el uso de inmueble y los derechos y obligaciones de arrendador (el propietario) y arrendatario (inquilino). Para que tenga validez, debe realizarse siguiendo las pautas del nuevo decreto de medidas urgentes en materia de alquiler, en vigor desde el 6 de marzo de 2019, que introduce algunos cambios en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

    Fotocasa ha hablado con la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) para repasar los puntos más relevantes que deben tenerse en cuenta. Es importante remarcar que estas consideraciones se aplican cuando el inmueble se destina a vivienda habitual, pero no en los alquiler de locales o despachos, o de vivienda de uso temporal, como los alquileres vacacionales o pisos de estudiantes.

    Si estás buscando un modelo de contrato de alquiler, puedes descargar el que ofrece la OCU.

    rescindir contrato

    Duración de un contrato de alquiler

    Lo más habitual es firmar contrato por un año, renovable hasta cinco. Incluso si se han pactado periodos más cortos, el inquilino tiene derecho a prorrogarlo hasta 5 años. Además, si el arrendador es una persona jurídica (una empresa o entidad), se amplía a 7 años. Esta es una de las principales del nuevo decreto, ya que hasta su entrada en vigor la renovación quedaba limitada a 3 años.

    Prórroga tácita

    Además de la duración inicial del contrato, exista la posibilidad de una prórroga tácita: si al final de los 5 o 7 años previstos ninguna de las partes comunica que quiere extinguir el contrato, este se amplía de nuevo de manera anual hasta tres años más. El plazo para comunicar la extinción del contrato antes de que se active la prórroga tácita es de cuatro meses para el propietario y de dos meses para el inquilino.

    Garantía ante la venta de la vivienda

    En caso de venta de la vivienda, se garantiza el derecho del inquilino a permanecer en ella durante el periodo del su contrato (cinco o siete años). Es otro de los cambios destacados, ya que hasta ahora la venta del inmueble a una tercera persona podía conllevar que se exigiera extinguir el contrato.

    Irregularidades en la duración de un contrato de alquiler

    Algunos arrendadores proponen realizar un contrato de once meses para hacerlo pasar por un alquiler temporal y evitarse así la obligación de extensión del plazo. La OCU destaca que si la vivienda se está usando como vivienda habitual, aunque el contrato diga otra cosa, aplica la LAU y se puede prorrogar.

    Extinción del contrato de alquiler

    Existe la posibilidad de que el arrendador pueda recuperar el piso después del primer año si demuestra necesidad de la vivienda para él mismo o para algún familiar directo (en primer grado de consanguinidad). Esta excepción se había usado a menudo como excusa para terminar contratos antes de ahora, pero ahora solo será válida si se ha incluido ese supuesto de manera expresa en el contrato inicial.

    Por lo que respecta al inquilino, la normativa vigente reconoce su derecho a desistir del contrato después de los seis primeros meses. La extinción del contrato antes de la fecha prevista debe comunicarse al menos con dos meses de antelación.

    Un mes de fianza y dos de depósito

    Con el nuevo decreto se prevé, para los alquileres de vivienda, la entrega de un mes de fianza y un máximo de dos mensualidades más como garantía adicional. Este depósito, según la OCU, es recomendable como garantía del pago de la renta, los gastos asociados y de la conservación de la vivienda en buen estado.

    Actualización del precio del alquiler según el IPC

    La actualización anual de la renta es uno de los puntos clave de todo contrato de alquiler. Existe libertad para que las partes fijen la manera de actualizar el alquiler, pero el incremento nunca podrá ser superior a la subida marcada por el IPC. Si no se ha especificado nada en el contrato a este respecto, no se podrá actualizar la renta durante la vigencia del mismo.

    documentación para alquilar

    Un inventario detallado

    La fianza se devuelve una vez se comprueba que no quedan deudas pendientes y el buen estado del inmueble, pero a menudo es fuente de problemas. Algunos inquilinos optan por no pagar el último mes de renta a cuenta de la fianza, a pesar de que es una práctica ilegal. En otros casos los arrendadores se encuentran con desperfectos que superan el importe de la fianza. Para evitar problemas, es aconsejable incluir junto al contrato un inventario detallado de la vivienda, incluso con fotos. A la devolución de las llaves debe revisarse la vivienda por ambas partes y firmar un documento que señale los desperfectos causados, si los hay.

    Quién se hace cargo de los gastos

    La LAU contempla un reparto de los gastos entre las partes, pero la OCU recomienda precisarlo en el contrato con el máximo detalle. En principio, el arrendador paga impuestos como el IBI, la comunidad de propietarios y los gastos de conservación de la vivienda y sus instalaciones. El inquilino se hace cargo de los suministros y de las pequeñas reparaciones derivadas del uso ordinario de la vivienda. En aquellas ciudades donde hay tasa de basuras, debe pactarse a quién corresponde, y lo habitual es que se haga cargo el inquilino.

    Los gastos de gestión inmobiliaria (si los hay) y de formalización del contrato irán a cuenta del propietario si se trata de una persona jurídica. En el caso de ser una persona física, la comisión de la agencia generalmente la abona quien haya contratado sus servicios.

    Cláusulas abusivas

    Aunque las partes pueden pactar cláusulas específicas, estas no pueden eliminar los derechos obligatorios recogidos por la normativa vigente. Por ejemplo, no se puede impedir la prórroga hasta los cinco años ni exigir un pago por desestimiento superior al que contempla la ley.

    Modelos de contrato de alquiler

    Un contrato de alquiler puede redactarse libremente entre las partes, siempre y cuando cumpla los requisitos de la normativa vigente. Pero siempre es útil contar con un modelo básico para no dejarse ningún punto importante. La propia Organización de Consumidores y Usuarios ofrece gratuitamente descargar este modelo de contrato de alquiler, con ejemplo de inventario incluido.

     

    Fuente: FotoCasa